There is a need inside of everyone for exploration of the unknown. For some it’s hidden in their thoughts. For others, is the main reason for living.
Al elegir una zona como Centroamérica para viajar, algunas personas cercanas a mí se sorprendían y después realizaban diversos comentarios. Regularmente empezaban con una pregunta que podría ser catalogada de curiosa, pero por el tono y gesticulación lo que mayormente denotaban era mera desaprobación. Parecía que lo menospreciaban y asumían un conocimiento o aire de superioridad sobre la zona geográfica, donde la mayoría de ellos ni un pie había puesto. Sugerían otros destinos, otros países, otras culturas y así una vez mas querían dejar en olvido, esta zona del mundo que ha sido un digno representante del capitalismo periférico. Pero la ruta era clara. Empezaría por el sur de México, Oaxaca, Chiapas, Guatemala y así hasta el último país, arteria principal de la economía mundial gracias a su canal.
Principalmente lo que salta por encima de cualquier asunto relacionado a esta área, es la riqueza cultural mesoamericana. Un motivo suficiente para recorrerla, sin descanso. Admirando cada una de las ruinas y los templos indígenas que permanecen a través de los años. Entrar a la magnifica ciudad maya de Palenque rodeado de jungla, llegar a Tulum con su blanca y deslumbrante superficie a un costado del mar caribeño, sentir el viento en la cara cuando se viaja en el bote con rumbo a Yaxchilan (apenas accesible al publico desde 1990) que es el único medio de acceso, visitar una comunidad indígena como los lacandones (único grupo jamás conquistado por los españoles o imperialismos posteriores en la zona), comer y dormir con ellos muestra porque su promedio de vida es de al rededor de 100 años. Llegar al majestuoso Tikal y subir hasta la cima en pequeños escalones, no apto para personas con vértigo, y así poder ver la inmensidad de la ciudad rodeada de una basta jungla que apenas permite asomar las puntas de los templos, escuchando el aullido de los monos, el aleteo de las alas de los tucanes o si se tiene suerte, mucha suerte, ver correr a un escurridizo jaguar moviéndose ágilmente. Visitar el archipiélago de San Blas en Panamá y observar la precisión con que trabajan los Kunas sus artesanías. Escuchar cantar a un garifuna con velocidad de palabras ferrariana en Nicaragua, ritmos de reggae.
Paralelamente se encuentran paisajes y obras de la Pachamama que impactan y generan un respeto inmediato. La naturaleza en todo Centroamérica ha sido siempre diversa y abundante, de ahí los abusos cometidos por compañías multinacionales. Se encuentran lugares como, el Cañón del Sumidero que cuenta con 1 km de altura sobre el río en el que pasas con una diminuta lancha de alta velocidad, las Lagunas de Montebello con colores esmeralda, azul, verde o púrpura, sentir la arena blanca en los pies con mares azul turquesa cristalinos como; Little Corn Island en Nicaragua, Bay Island en Honduras, Holbox en México, Montezuma en Costa Rica o el Golfo de Chiriqui en Panamá. Hablando de imperdibles, Semuc Champey con cascadas y estanques que se acercan a la imagen del paraíso. Recorrer en moto los cafetales de Sarchi en Costa Rica disfrutando de su microclima, entrar a los volcanes de Ometepe con las nubes a su alrededor, es como estar en Parque Jurasico de Spielberg. No menos impactante y dando el crédito a la ingeniería humana, ya que es una obra en conjunto, el canal de Panama, con sus esclusas elevando y bajando miles de barcos diariamente. Por si fuera necesario más, y arriesgando todo el físico, escalar el volcán Pacaya en Guate para sentir como pasa la lava cerca de tu cara y como la piedra volcánica que se encuentra en el piso te derrite la suela de los zapatos de tan caliente que esta.
Viajar en esta zona en vías de “desarrollo” me dejo impactado y feliz pero me mostró las venas del sistema neoliberal que ha provocado el rezago en esta zona. Como ejemplo la United Fruit Company o United Brands, esta ejerce el monopolio de venta de bananas en Centroamérica desde hace 50 años y a la vez monopoliza la importación y distribución de bananas en Estados Unidos. Cuando me encontraba en Costa Rica pude ver su nuevo lanzamiento, plátano enlatado, anunciado en CNN por la tele. En este mismo país en Limón puerto caribeño, actualmente la región más pobre del país tico, fue donde nació la empresa patrocinadora de golpes de estado dueña de un suelo rico que deja a millones de personas en el subdesarrollo.
Otro ejemplo es el café, en 1970 el Centro Mundial de Información del Café aseguraba que el mayor beneficiario en la industria es el país consumidor y no e productor, para muestra bastaría preguntarle a Starbucks. Siendo Estados Unidos el principal consumidor de café mundial. Cuando baja un solo centavo la cotización del café, los paises productores tienen una perdida en conjunto de 65 millones de dólares. OK pero ¿en beneficio de quien? ¿El ciudadano que bebe café? En 1998 el precio del café bajo 30% en relación a enero del 94. Sin embargo el consumidor Norteamericano pagaba mas, aproximadamente un 13% más caro. Los intermediarios se quedaron con el 13 y con el primer 30 ganaron por todos lados. Los intermediarios son empresas como la United Fruit.
Aquí un dato más, en el canal de Panamá, los Estados Unidos lo administraron desde 1914 cuando terminaron su construcción hasta 1999. En ese año se detuvo la administración gracias al tratado Torrijos-Carter. De aquella administración del siglo pasado Panamá recibía un porcentaje tan bajo que cuando ellos lo empezaron a administrar del 1ero de enero del 2000 al mismo día del 2001 recaudaron 3 veces mas sobre el dinero que les fue pagado en 86 años por Estados Unidos, si, solo en un año.
Todo esto se encuentra en la América Central, cultura mesoamericana, grandiosas riquezas naturales y el despojo realizado por países “desarrollados”. Por todas estas razones entrelazadas elegí visitar la angostura central de este mi continente.
Rodrigo Bautista